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¿Cuánto cuesta una reforma integral? Guía de precios 2026

¿Cuánto cuesta una reforma integral? Guía de precios 2026

La pregunta más repetida cuando alguien se plantea reformar su casa es cuánto va a costar. La respuesta honesta es “depende”, pero podemos acotar bastante si entendemos qué variables mueven el precio.

Rangos de precio por m²

En una reforma integral —es decir, donde se tocan suelos, paredes, baños, cocina, fontanería y electricidad— los rangos habituales en la provincia de Cádiz y la Costa del Sol en 2026 son:

Nivel de acabadosPrecio por m²
Básico (materiales estándar, diseño funcional)450 – 600 €/m²
Medio (materiales de gama media, algo de personalización)600 – 850 €/m²
Alto (materiales premium, diseño a medida)850 – 1.200+ €/m²

Para un piso de 90 m², eso significa:

  • Reforma básica: 40.500 – 54.000 €
  • Reforma media: 54.000 – 76.500 €
  • Reforma alta: 76.500 – 108.000+ €

Estos rangos incluyen mano de obra, materiales, gestión de residuos y certificaciones. No incluyen mobiliario, electrodomésticos ni honorarios de arquitecto (cuando se necesita proyecto).

Qué partidas pesan más

No todas las partidas de una reforma cuestan lo mismo. Las que más mueven el presupuesto son:

Baños y cocina representan entre el 30 y el 40 % del total. La razón es sencilla: combinan fontanería, electricidad, alicatado, grifería, sanitarios y muebles. Cuantos más baños tenga la vivienda, más sube el precio proporcionalmente.

Fontanería y electricidad suelen suponer otro 20-25 %. En viviendas antiguas (anteriores a 1990) casi siempre hay que renovar tuberías de plomo o hierro y sustituir el cuadro eléctrico para cumplir el reglamento actual.

Suelos varían enormemente según el material: un porcelánico estándar colocado ronda los 35-50 €/m², mientras que un suelo de madera natural puede superar los 80 €/m² solo en material.

Carpintería (puertas interiores, armarios empotrados) es la partida que más se suele infravalorar al principio. Unas puertas lacadas en blanco con herrajes de calidad cuestan entre 350 y 500 € por unidad instalada.

Factores que encarecen la reforma

Hay elementos que pueden disparar el presupuesto si no se tienen en cuenta desde el principio:

  • Estado de la vivienda: si al abrir paredes aparecen humedades, tuberías oxidadas o cableado sin canalizar, la partida de imprevistos crece. Un buen presupuesto debería incluir un porcentaje para contingencias (habitualmente un 5-10 %).
  • Licencia de obra: las reformas que modifican distribución, afectan a fachada o tocan estructura necesitan licencia municipal. El coste del proyecto técnico y las tasas pueden sumar entre 1.500 y 4.000 €.
  • Ascensor y accesos: en edificios sin ascensor o con escaleras estrechas, subir materiales y bajar escombros cuesta más en tiempo y mano de obra.
  • Plazo ajustado: si necesitas la reforma terminada en un mes, el equipo tiene que trabajar con más manos simultáneamente, lo que eleva el coste.

Cómo leer un presupuesto de reforma

Un presupuesto serio debería incluir como mínimo:

  1. Desglose por partidas: albañilería, fontanería, electricidad, carpintería, pintura, etc. Si te dan un precio global sin desglose, no puedes comparar ni negociar.
  2. Materiales especificados: marca, modelo o al menos gama. “Grifo de baño” no es lo mismo que “monomando Roca Victoria cromado”. Si el presupuesto dice “material similar” sin concretar, pide que lo concreten.
  3. Plazo de ejecución: cuántos días laborables y qué pasa si se retrasa.
  4. Condiciones de pago: es habitual pagar un 30 % al inicio, un 40 % a mitad de obra y el 30 % restante a la entrega. Desconfía de quien pida el 100 % por adelantado.
  5. Garantía: la ley establece un mínimo, pero un buen instalador la amplía por escrito.

Errores frecuentes al reformar

Los que más dinero cuestan a largo plazo:

  • Elegir solo por precio: el presupuesto más barato suele serlo por algo. Compara partida a partida, no totales.
  • No prever las instalaciones: si vas a poner aerotermia o suelo radiante, hay que planificarlo antes de echar la solera, no después.
  • Cambiar cosas durante la obra: cada modificación sobre la marcha implica parar, recalcular y rehacer. Es la primera fuente de sobrecostes.
  • No pedir certificados: al terminar una reforma integral deberías tener boletín eléctrico y, si se han tocado instalaciones de agua o gas, el certificado correspondiente. Sin ellos puedes tener problemas con el seguro o al vender la vivienda.

Un consejo práctico

Antes de pedir presupuestos, haz una lista con lo que quieres cambiar y lo que puedes mantener. Cuanto más claro tengas el alcance, más ajustado será el precio que te den y menos margen habrá para sorpresas durante la obra.

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