Un aire acondicionado bien mantenido enfría mejor, consume menos y dura más años. La mayoría de las averías que vemos podrían haberse evitado con un mantenimiento básico que cualquier persona puede hacer en casa.
Lo que puedes hacer tú cada mes
Estas tareas no requieren herramientas ni conocimientos técnicos. Dedícales 15 minutos al mes durante la temporada de uso (mayo a octubre en el sur de España):
Limpiar los filtros de la unidad interior. Abre la tapa frontal, extrae los filtros de malla y pásalos por agua tibia con jabón neutro. Déjalos secar completamente antes de recolocarlos. Unos filtros sucios pueden reducir el rendimiento del equipo hasta un 15 % y aumentar el consumo eléctrico.
Comprobar que la unidad exterior respira. Asegúrate de que no hay objetos —cajas, plantas, ropa tendida— bloqueando el flujo de aire alrededor de la máquina. Necesita al menos 20-30 cm libres por todos los lados. Si ves las aletas del condensador cubiertas de polvo o pelusas, límpialas con un cepillo suave con el equipo apagado.
Revisar el desagüe. La unidad interior expulsa agua de condensación a través de un tubo de drenaje. Si ese tubo se obstruye, el agua se acumula en la bandeja y acaba goteando dentro de casa. Comprueba que el agua sale sin problemas por el desagüe.
Revisión de pretemporada
Antes de encender el aire por primera vez después del invierno, haz esta revisión rápida:
- Limpia los filtros (aunque los limpiases al apagar el equipo en octubre).
- Enciende el equipo en modo frío a 24 °C y espera 10-15 minutos.
- Comprueba que enfría de forma uniforme: pon la mano delante de las lamas y verifica que sale aire frío.
- Escucha ruidos extraños: si oyes clics, vibraciones o silbidos que antes no estaban, puede haber algo suelto o una pieza deteriorada.
- Revisa el mando a distancia: cambia las pilas si llevan más de un año.
Si todo funciona bien, ya tienes el equipo listo para la temporada. Si notas que enfría menos que el año pasado o hace ruidos nuevos, es momento de llamar a un profesional.
Lo que debe hacer un técnico
Hay tareas de mantenimiento que requieren herramientas específicas y certificación profesional:
Limpieza profunda del evaporador y el condensador. Con el tiempo, las baterías de intercambio de calor (las “aletas” metálicas) acumulan suciedad que no se elimina con un cepillo. Un técnico las limpia con productos específicos y agua a presión controlada.
Revisión del circuito de gas refrigerante. Comprobar la presión del gas, detectar posibles fugas y verificar que el equipo trabaja dentro de los parámetros del fabricante. Esto requiere manómetros y formación específica.
Revisión eléctrica. Comprobar el estado del cableado, la intensidad del compresor y el funcionamiento de la placa electrónica. Detecta problemas antes de que se conviertan en averías costosas.
Verificación del rendimiento. Medir temperaturas de impulsión y retorno para confirmar que el equipo rinde lo que debería según su potencia nominal.
Obligaciones legales: el RITE
En España, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece obligaciones de mantenimiento para equipos de climatización:
- Equipos de potencia inferior a 12 kW (la mayoría de instalaciones domésticas): no es obligatorio un contrato de mantenimiento formal, pero sí se recomienda una revisión anual.
- Equipos de 12 kW a 70 kW: revisión obligatoria cada 2 años.
- Equipos de más de 70 kW: revisión anual obligatoria con registro documental.
Para comunidades de vecinos, hoteles, restaurantes y oficinas con sistemas centralizados, el contrato de mantenimiento RITE no es opcional: es un requisito legal. El incumplimiento puede suponer sanciones y, lo que es peor, problemas con el seguro si hay un siniestro.
Cada cuánto tiempo hacer el mantenimiento
| Tarea | Frecuencia |
|---|---|
| Limpieza de filtros | Mensual (en uso) |
| Revisión de desagüe | Mensual |
| Despeje de unidad exterior | Mensual |
| Revisión de pretemporada | 1 vez al año (abril-mayo) |
| Limpieza profesional completa | 1 vez al año |
| Revisión RITE (si aplica) | Según potencia del equipo |
Cuánto cuesta un mantenimiento profesional
Una revisión anual de un split doméstico suele costar entre 60 y 100 €. Si incluye limpieza química de baterías, el precio sube a 100-150 €.
Para empresas o comunidades con sistemas más complejos, los contratos de mantenimiento anuales con visitas programadas y atención urgente oscilan entre 300 y 1.200 €/año según el número de equipos y la potencia total.
A cambio, un equipo bien mantenido puede durar entre 12 y 15 años, frente a los 7-8 años de uno sin mantenimiento. El coste de la revisión se amortiza con creces en ahorro energético y en evitar averías de urgencia.